#BOTXERS: Ainara Arkotxa

El mercadillo 2demayo empezó hace 12 años con la idea de acercar a la gente las tiendas y estudios que habían abierto en la calle Dos de Mayo. Con los años la gente de los locales fue cambiando y hacía falta alguien que impulsara y se encargase de la organización y comunicación. Ainara Arkotxa y una amiga suya aparecieron entonces con ganas de volver a dar vida a este proyecto. Actualmente lo compagina con su trabajo de lunes a viernes en EiTB y aún tiene tiempo para meterse en otros ‘embolados’ como el Festival Electropical que se celebra el segundo finde de Aste Nagusia. (#love2demayo)


Un restaurante.

No soy mucho de ir a restaurantes, suelo ser más de barra porque la mayoría de las veces que como fuera es sin planear. Entre mis elecciones de barra favoritas está la tabla de ibéricos y ahumados del Peso Neto, con ese tarrito de marmitako que rebaño hasta gastar el fondo. Y depende de cuántos estemos, las croquetas también suelen ser una buena elección.

Los días de mercadillo solemos terminar en la barra del Florines (calle San Francisco 31) pidiendo casi toda la carta: pulpo, pimientos, croquetas, chorizo picante, queso con membrillo… ¡¡¡Todo está buenísimo!!! Aunque últimamente se ha puesto tan de moda que cuesta encontrar sitio hasta en la barra.

Un plato.

Los pimientos rellenos de mi ama, rellenos de carne, jamón y bechamel y, súper importante, sin rebozar y con salsa de pimientos.

Un bar.

Suelo empezar muchas veces por el Baster, en la calle Correo, que está al lado de mi casa. Me gusta, tanto para un café de desayuno, como para el vermú de aperitivo o una caña de tarde. Me gusta también el Basaras, además ya hemos pillado que al mediodía da el sol y en invierno se está de lujo. Los días de mercadillo, suelo ir a La Gernikesa (calle Hernani 11). Me gusta que se mantenga con el aspecto de toda la vida y Miguel, el dueño, es un encanto y siempre tiene algún detalle. En general soy de bares así que me cuesta decidirme por uno solo.

Un pintxo.

Sin duda el bilbainito, o como le hemos llamado toda la vida en mi casa, el huevo-gamba. Pero el que solo lleva huevo, langostino y mayonesa. Ni chatka, ni espárrago, ni aceituna. Otro pintxo que me apetece siempre es la croqueta del Txiriboga. Da igual que tenga hambre o no, que si andamos por Santa María cae siempre.

Una tienda de ropa.

Yo soy muy ropera y la verdad que en los últimos años han abierto tiendas interesantes en Bilbao. Últimamente voy bastante a Mongolia, en la calle Aretxaga, donde tienen ropa de marcas diferentes y a precios razonables. Y como organizan exposiciones con bastante frecuencia, siempre hay una excusa para ir. Los bolsos me gusta comprarlos en Vintagia, la tienda vintage en la calle Dos de Mayo. Si te gustan los bolsos de segunda mano, Marta tiene los más bonitos y nunca se pasa con los precios.

Último concierto en directo.

Este último mes ha coincidido que he ido a más conciertos de lo habitual. Acompañé a una amiga a ver a Martirio al Campos Elíseos en el ciclo Voces en la Ría, y a pesar de ir a regañadientes ¡me encantó! Ella, su música, sus letras, su discurso… Fui también a ver a los Villapellejos y Novedades Carminha al Kafe Antzokia. Recomiendo a los dos porque son muy divertidos y te hacen bailar y bailar.

El pasado fin de semana fui al Ebrofest, donde tocó Joe Crepúsculo por lo que fue pura diversión. Todos los años me quedo con ganas de ir al Ebrovisión porque coincide con el mercadillo de septiembre, así que será mi primera vez de festival en Miranda de Ebro.

En tus ‘playlist’ no faltan temas de…

No soy especialmente musiquera. De hecho siempre me pongo el Spotify en modo radio, pero lo que siempre me pone de buen humor es La Casa Azul.

Un rincón de Bilbao o alrededores.

Supongo que Gorliz donde veraneo desde niña. El plan de playa y tomar algo me parece perfecto para verano.

Qué echas en falta en Bilbao de otras ciudades.

Llevándolo al terreno del mercadillo, me parece que aquí se encorsetan mucho las actividades. Te dicen: “Vale, te dejo hacer”, pero con este millón de condiciones. Y así las cosas no funcionan. Está claro que hay que buscar el punto medio entre actividades y convivencia, pero sin llevarlo al extremo. Tampoco tengo claro que en otras ciudades haya más permisividad, pero llevamos tiempo notando que Bilbao se ha convertido en una ciudad más aburrida y es una verdadera pena. Sobre todo con toda la gente y colectivos con ideas estupendas.

Una recomendación para Alma Botxera.

Hacer para mí el ranking del mejor huevo-gamba de Bilbao jajaja… y seguir visitando el mercadillo 2demayo, claro. El próximo será este sábado 1 de abril.