A la carta en El Perro Chico.

Este fin de semana ha sido el cumpleaños de aita y queríamos celebrarlo comiendo fuera. El plan era redondo: la ‘chonta’ la soltaba él y la responsabilidad de escoger restaurante me tocaba a mí. Era una gran ocasión para que sumar contenido a este nuestro blog botxero. Así que hice un repaso rápido y me decidí por El Perro Chico.

No era la primera vez que me acercaba al restaurante de la calle Marzana. Tras su reapertura pasé por allí a probar su menú del día. Aquella vez fui con unas expectativas que no se cumplieron y por eso no escribí ningún post. Quizás en aquella ocasión no elegí bien, esperaba una cocina con más ‘punch’ y no acabó de convencerme del todo.

Estaba dispuesto a darle una segunda oportunidad, convencido de que El Perro Chico podía ofrecerme algo que todavía no había descubierto. No lo serían esos azulejos tan atractivos y fotogénicos como para todas las miradas. Cuando nos acercaron la carta dudamos entre escoger el menú especial, degustación o platos sueltos. Finalmente escogimos la última opción.

baldosas el perro chico

Compartiríamos tres entrantes y lo regaríamos con una botella de moscato Molteni. A mí lo del vino dulce y espumoso para comer no me convence, pero siendo amatxu quien lo pide… ¡chitón! Para los tres primeros platos hubo consenso rápido.

  • Lingote de foie micuit casero con chutney.
  • Burrata con tomate confitado, arena de aceitunas negras y pesto de albahaca y menta.
  • Revuelto espumoso de hongos de primavera.

No descubriré ahora que me encanta el buen foie en todas sus variedades. Este suave micuit se presentaba con topping de sésamo negro y acompañado de un chutney de calabaza. La burrata es un queso que me tiene desorientado. Bonito a la vista, cremoso al corte, pero al que lo haría perfecto un sabor un poco más intenso. De ese aspecto se encargaron el tomate confitado y sobre todo un rico pesto a base de albahaca y menta. Una ensalada rica y fresca que entra sola.

el perro chico lingote de foie
Micuit casero con chutney de calabaza
ensalada burrata el perro chico
Burrata, tomate confitado, arena de aceitunas y pesto.

El revuelto espumoso de hongos fue el plato que más me sorprendió de esta primera tanda. Sin lugar a dudas fueron los hongos los que nos hicieron decantarnos por este plato, un producto exquisito y que me encanta. Me esperaba el clásico revuelto con el huevo cuajado y en cambio lo recibimos hecho una especie de ‘mousse‘. La foto no le hace justicia ya que los hongos deben de adivinarse en el fondo del plato. Os recomiendo que lo probéis porque os va a encantar.

el perro chico revuelto de hongos
Revuelto espumoso de hongos

Agradecí enormemente que cada uno escogiese un plato principal diferente, así comprobaríamos varias de las propuestas de El Perro Chico. No estuvo fácil elegir entre tantas opciones y al final nos inclinamos por los siguientes:

  • Carrilleras guisadas en su jugo, brotes y gominolas de frutos rojos.
  • Pollo de corral con polenta y parmesano.
  • Tataki de atún rojo con emulsión de wasabi y fritada de verduras.
  • Presa de Teruel con vichyssoise de patata y salsa de naranja.

Según nos fueron sirviendo mis ojos se fueron directos a las carrilleras de aita. El homenajeado se había llevado el plato más llamativo, gracias a una salsa oscura y brillante que daba la impresión de ser plato tradicional del mismísimo Willy Wonka. Tuve ocasión de probar uno de sus dos hermosos pedazos y estaban riquísimas.

el perro chico bilbao la vieja
Carrilleras en su jugo, brotes y gominolas de frutos rojos.

Ninguno de los otros platos desmerecía, ni mucho menos. Mi compañera de batallas aprobó con buena nota un tataki de atún rojo que se servía acompañado de una mahonesa de wasabi adecuadamente reducida. Todos sabemos del sabor invasivo de este condimento japonés. El pollo de corral de amatxu también consiguió el visto bueno, una ración generosa en la que aceptó de buen grado que se optase por la jugosidad del pollo en detrimento de la piel tostada.

el perro chico marzana cocina alternativa
Tataki de atún rojo y emulsión de wasabi.
el perro chico marzana muelle casco viejo
Pollo de corral, polenta y parmesano.

Alguien cometió el error de enseñarme una foto de la presa ibérica que se comió en este restaurante, y salivé mucho. Desde ese día tenía claro que escogería ese plato en mi siguiente visita. Me mantuve firme, incluso viendo también el magret pato en carta. Hice bien en mantenerme fuerte porque igualmente acerté con esta opción.

presa iberica el perro chico
Presa de Teruel, vichyssoise de patata y salsa de naranja

Llegamos al postre cerca del límite pero no puede acabarse una comida sin el toque dulce, sea en la medida que sea. Parece que las 64 primaveras no han hecho mella en mi aita, se comió a caraperro la ‘torrija caramelizada con helado de café’. El resto compartimos una mini ‘cheese cake de lima y helado de yogur’. Si tuviera que elegir me quedaría con la torrija y con cualquiera de los helados, sabores potentes que me hacen pensar que los méritos iban a cargos de Gelati Gelati.

el perro chico cheesecake lima
Cheesecake de lima y helado de yogur.
torrija el perro chico
Torrija caramelizada y helado de café

Esta vez El Perro Chico sí me convenció del todo, cumplía con lo que esperaba de este restaurante. Una cocina atractiva con buena presentación y cantidades generosas. La cuenta final me pareció más que justa, salimos a 27 € por barba con tres entrantes, cuatro principales, dos postres, vino y cafés.

La atención fue correcta en todo momento aunque hubo una gran diferencia entre las dos camareras que nos acompañaron, como el agua y el vino. Así como a una de ellas no la hubiera sacado una sonrisa ni el mejor Leo Harlem, la otra era todo simpatía. Se agradece esos camareros que además de los platos te regalan una sonrisilla, si son varias ni te cuento… Quiso invitarnos a unos txupitos por el cumpleaños. Se lo agradecimos a la vez que los rechazamos. Desde aquí un aplauso para ella en particular y para El Perro Chico en general. Nos volveremos a encontrar.

El Perro Chico

Arechaga 2, Bilbao La Vieja.

Teléfono de reservas: 946 40 26 65