Barbería La Brava, tradición a golpe de navaja.

Hola amigos foodies, esta vez dejamos de lado nuestra faceta gastronómica para dar la bienvenida a un concepto que echaba en falta en nuestra ciudad. Y es que acabo de confirmar algo que llevaba mucho tiempo temiéndome. Según los últimos datos arrojados por Eustat  ya solamente quedan siete hombres sin barba en Bilbao. Supongo que es algo que habéis podido percataros últimamente. Chicas, esas rojeces en la cara tienen un motivo: la barba.

Me incluyo en este subgrupo de la sociedad, ya son dos años luciendo pelambrera en mi alicatada cara y se le coge cariño. Como yo, probablemente también tú hayas sufrido ya esos recurrentes e ‘ingeniosos’ comentarios: “nido de pájaros”, “¿qué guardas ahí debajo?”, “vago y cochino”… o mucho peor “hipster”. El caso es que verdaderamente lucir una frondosa barba arreglada, limpia y lustrosa lleva su trabajo. Tienes dos opciones: arreglártela tú mismo si eres un poco apañado o recurrir a un profesional.

Los barberos de toda la puta vida han ido desapareciendo con el paso del tiempo. En cambio en los últimos años en Europa y Estados Unidos se ha convertido en una profesión que han recuperado jóvenes llegando a convertirlo en una cultura. Las barberías han rescatado los antiguos sillones para ofrecer al cliente aquella experiencia de antaño. Corte a navaja, jabón con brocha, lociones especiales e incluso toalla  caliente enroscada para que la piel se recupere por completo. Ahora quienes se encargan de ello son jóvenes tatuados hasta arriba y con cortes de pelo old-school,  ‘antiguos pero modernos’ que dirían los gallegos Novedades Carminha.

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Schorem Haarsnijder En Barbier (facebook)

Cut Throat Barber en Amsterdam, Schorem Barbier en Rotterdam o Blind Barber en New York y Los Ángeles son todo un referente. En esas barberías los baristas sirven cafés, cervezas y whisky… incluso se puede picar algo. El fenómeno se ha extendido: Madrid cuenta con Barbería Malayerba y Lucas M36, Logroño con Álvaro The Barber y nuestra vecina Donosti con Mario Maqueda.

Pero… ¿Y en Bilbao? Desde hace poquito tiempo cuenta con La Brava, una barbería de la vieja escuela que no ha necesitado de estudios de decoración para darle ese ambiente vintage. La Brava se encuentra en la calle Pelota del Casco Viejo y sigue siendo la misma peluquería-barbería desde hace décadas. Lina ha cogido las riendas de La Brava para seguir dedicándose a la peluquería por su cuenta y completar además su negocio con las barbas y mostachos de aquellos hombres que le hagan una visita. De igual modo corta el pelo a mujeres y niños. Lina es joven y, además de su sonrisa, luce septum, dilataciones y probablemente compartamos estudio de tatuaje (Trojan Tatoo).

La Brava tiene un par de butacas de barbero reclinables, caja registradora de antaño y papel con estampado tartán. Además de cortes de pelo old-school y fades radicales afeita a navaja y aplica aceites y lociones tónicas. Cuento los días para visitar a Lina, pero espero que cuando me ponga la toalla en la cara y me relaje suenen en esa radio temas de Chuck Berry, Ray Charles o Nina Simone. Harían la experiencia más completa, el vino y la gilda para darle el toque botxero me lo puedo tomar justo al lado, en la Taberna Basaras.

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Barbería La Brava

Calle Pelota 3, Casco Viejo.

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