Primera gran experiencia en Wasabi Bilbao.

Cuando hace unas semanas compartía en facebook uno de los platos de sushi una chica me preguntaba por qué había tardado tanto tiempo en pasarme por Wasabi. La verdad es que yo tampoco me lo explico. Puede ser que la oferta de Bilbao sea tan grande que no me da la vida para probarlos todos, ojalá. Eso y que la economía de uno, mal que me pese, tiene un límite. Por si alguien aún no lo tiene claro: las comidas/cenas me las pago yo. El caso es que me había hecho la idea de que Wasabi era un restaurante caro, y no.

Hace unas semanas quedamos con unos amigos, esos que nos acompañan en casi todas las aventuras culinarias, y esta vez fueron ellos quienes nos darían las recomendaciones en Wasabi. Ellos ya habían estado en el restaurante y por lo tanto tenían algunos platos que les habían gustado especialmente.

He de reconocer que mi relación con la comida japonesa ha tenido una evolución hasta llegar al momento de disfrutarla. Tuve una fase en la que probé el sushi por primera vez y no, no me convenció a pesar de haber elegido a unos de los precursores: Sumo. Más tarde lo probé en casa de unos amigos, y aunque eran nivel principiante… se me seguía haciendo bola. Y pincé con mis palillos los makis y uramakis de La Camelia, Mao y Miu hasta dar con Sushi Artist, cuando por primera vez disfruté al completamente de ello. Esto no quiere decir que todos los anteriores no mereciesen la pena, ni mucho menos, pero a mi paladar le ha costado hacerse al sabor y texturas de la propuesta japonesa.

Entramos en Wasabi, un restaurante elegante, de decoración sencilla, tonos tierra, muebles negros y luz tenue. Nos indican cuál es nuestra mesa, junto a un patio con un árbol al que se dirigen todas las miradas. El tono de las conversaciones es bajo, eñ ambiente es íntimo. Se acercó nuestra camarera, simpática y políglota. Lo mismo hablaba en castellano que en inglés, italiano… o euskera. Nos entregó las cartas y nos dio tregua para pensar qué nos apetecía.

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Nos decidimos por unas gyozas de pollo como entrantes aunque Wasabi nos obsequió antes con un detalle de la casa, un croquetilla japonesa.

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El objetivo principal era probar el sushi del que decían era uno de los mejores restaurantes japoneses de Bilbao, a expensas de Shibui y Kuma al que algún día también me gustaría ir. La carta de Wasabi está repleta de diferentes tipos de sushi: rollos tradicionales, rollos tempurizados, rollos especiales, sashimi, niguiri, hosomaki, temaki… ¡qué lio!

Pedimos una primera tirada de tres variedades:

  • Tuna Poki Maki: Atún picante, queso crema y cebollino en tempura con salsa de anguila. Sin duda fue el gran triunfador de la noche y por lo visto el de más gente por los comentarios que he ido leyendo. El atún tiene un toque picantito que mola bastante y luego que venga con tempura y un toque de temperatura también me gusta. Muy rico. (8 piezas = 15 €)
  • Soho Roll: Anguila, langostino tempura, aguacate y masago, cubierto de salmón flameado (8 piezas = 15 €)
  • Spider Roll: Cangrejo de concha suave, aguacate, lechuga, mayonesa y masago, envuelto en alga (8 piezas = 15 €)
De arriba a abajo: Soho roll, Tuna poki maki y Spider roll
Soho roll, Tuna poki maki y Spider roll (de arriba a abajo)

Todos los rollos que comimos estaban riquísimos, ganó con claridad el tuna poki maki pero en general se notaba era un producto de calidad y con una mezcla de sabores muy conseguida. Recomendaría cualquiera de los tres. Después de nuestras aventuras con los palillos y a la caza de los rollos quisimos probar un plato de noodles. Elegimos el Yaki Soba, fideos ramen con langostinos y vegetales al wok. Aunque el plato estaba bueno y era correcto, no nos aportó nada diferente a lo que hemos probado en anteriores ocasiones en otros restaurantes orientales.

Yaki Soba
Yaki Soba

Aún no habíamos saciado nuestro apetito y por unanimidad decidimos ampliar la comanda con el verdadero protagonista de nuestra cena en Wasabi. Pedimos un plato más de sushi, en esta ocasión el Spicy Tuna Roll cubierto de sésamo. Sí, habíamos notado ese picorcillo especial antes y queríamos volver a sentirlo así que nadie se asuste y se eche para atrás por ese asunto. Está bueno, confiad en mí.

Mmmmmmmmm… ¡ahora sí! Nos damos por satisfechos con el apartado de salados. Y ahora toca los dulces, habrá que probarlos ¿no? Compartimos dos postres entre los cuatro y seleccionamos un Daifuku Mochi del que voy a omitir el parecido que le sacamos en su día los compañeros de la oficina. Y yo opté por un hojalde con nata cocida, un estilo pantxineta pero en vez de crema esa nata de un gusto un tanto diferente.

Daifuku Mochi (izquierda) y el hojaldre relleno de nata cocida.
Daifuku Mochi (izquierda) y el hojaldre relleno de nata cocida.

La cena de esa noche para cuatro personas no nos salió más que en otras ocasiones en otros restaurantes del centro de Bilbao (95 €). Es una propuesta cuidada, de calidad y en un ambiente relajado y agradable, sin agobios ni aglomeraciones incómodas. Wasabi ha pasado a ser uno de mis restaurantes a tener en cuenta a la hora de optar por el disfrute del buen sushi. IMG_20150704_230600 Que a nadie le asuste el momento de tener que iniciarse con los palillos. Ninguno nació sabiendo, inténtalo y si no te ves capaz la camarera te acercará gustosamente una pinza que te lo hará todo mucho más sencillo.

A cada problema una solución.
A cada problema una solución.

Wasabi Bilbao Lersundi Kalea 3, Ensanche (ver mapa) Teléfono de reservas: 944 24 91 85 Web  |  Facebook  |  Twitter