Bodega Joserra, “lo de toda la vida”

Bodega JoserraLa Bodega Joserra es una de esas tascas con solera y mucha historia que no se han dejado llevar por la globalización y las modas, ni tan siquiera por la sofisticación de los pintxos actuales.  Fue abierta en 1.924 en un cantón entre la calle Artecalle y Tendería, en el Casco Viejo. En un principio su actividad era el almacenaje de vino. Al de dos años, tras sufrir una multa de 121 pesetas por vender txikitos de vino a sus clientes, pidió la licencia como taberna. Fue Joserra, una institución en el Casco Viejo, quien le dió nombre a la taberna.

La Bodega Joserra ha sido siempre un bar de txikiteros. Era un lugar de encuentro para la gente que bajaba de los caseríos u otras partes de Bilbao para comprar en el mercado de La Ribera. Sus dueños, cuarta generación de la familia, aseguraban que allí se enseñaban unos a otros a beber de caña. Es una de las particularidades de este bar donde sirven unas botellas de vino más pequeñas de lo habitual con una ‘caña’ para poder beber como si lo hicieras de un porrón.

Personalmente recuerdo la Bodega Joserra porque de ‘txiki’ mis aitas me llevaban allí a comernos unos ‘medios’ bocatas que nos preparaban en el momento.  Esta bodega destaca por la sencillez y la gran materia prima con la que trabaja. Puedes elegir cualquiera de los clásicos de toda la vida. La semana pasada lo visité después de más de 15 años y elegí su bocata estrella:  Bonito con divisa, un pimiento picante (alegría riojana) que le dió un gusto muy peculiar. Fue como retroceder en el tiempo de un tirón. Aunque quizá tu favorito sea el de bonito con antxoas,  chorizo de Salamanca o un buen bocadillo de jamón de ese con una grasita casi transparente.

Los propietarios del establecimiento describen así sus bocadillos:

Carta de BocadillosEstos sabores de toda la vida están basados en la calidad de los ingredientes y en la sencillez de juntar y maridar lo nuestro.

El bonito se desmiga en aceite, para que coja untuosidad y se haga más jugoso. De manera que en la boca forme esa película que deja disfrutar del sabor. La divisa es un toque de color, pero también le da el picorcito perfecto que ofrecen las “alegrías riojanas” unas guindillas que mantienen, a pesar de su picor, el dulzor de un pimiento rojo clásico. Y todo ello en un pan crujiente con buena miga que empape el aceite y recoja los sabores.

Si no es la más antigua bodega de la ciudad sí que es la de más solera de las Siete Calles bilbaínas. Algo que podrás descubrir según atravieses sus puertas. Siéntate en una mesita y aprecia con gusto el valor de los sabores sencillos que nos retraen a la infancia. Y éste es uno de esos clásicos que nunca pierden fuerza.

 

1368642864351_173164

1368642896677_173164

 

Cantón de Artekale 35, Casco Viejo

Tfno: 944 047 238

Facebook de Bodega Joserra